La legitimación de lo increíble
El poder ejecutivo y legislativo en alianza con el Instituto y Tribunal Electoral, en una desesperación desbordada por tratar de legitimar una supuesta democratización del Poder Judicial federal y de los estados que también celebraran elecciones, en un derroche una vez más del absolutismo en el que han incurrido durante la actual administración de pretender democratizar a dicho Poder Judicial, han emprendido una gran campaña por todos los medios de comunicación y las instituciones públicas a su alcance para convocar a quienes integran el padrón electoral para que el próximo primero de junio acudan a sufragar para elegir Ministros de la Corte, Magistrados Electorales, Magistrados de Circuito, Jueces de Distrito del Poder Judicial Federal y de aquellos estados que ilegítimamente modificaron sus constituciones locales, toda vez que nunca cumplieron con las formalidades del procedimiento legislativo local para llevar a cabo la reforma de esas constituciones, y que al igual que la Constitución General de la República, esos más de 16 legislaturas locales que en una actitud por demás indigna, servil y denostante para las entidades se atrevieron a aprobar ilegítimamente las reformas constitucionales de la federación en la que una mayoría calificada legalmente, pero moralmente corrupta, incongruente, desleal, mesiánica que mediante un voto, producto de una extorsión que a cambio de la cancelación criminal de una orden de aprehensión cierta, autentica, y legitima existía en contra de ese detractor veracruzano de apellido Yunes y la cobarde ausencia de un quintanarroense del partido de Movimiento Ciudadano.
Me atrevo a sostener la más espectacular ilegitimidad de esa supuesta democratización del Poder Judicial de este país, tanto federal como estatal, ante la imposibilidad física, material y discriminadora de un sector como es el de las personas ciegas o con discapacidad visual y de aquellos que por razones naturales de la edad y la carencia de los implementos ópticos suficientes para apreciar visualmente los nombres y números de los enlistados en las boletas electorales, que por la cantidad de candidatos que serán enlistados en dichas boletas y que mediante la anotación de un número se emita el sufragio en favor de un ministro al margen del genero que es una estulticia mayúscula y discriminatoria al hacerse el distingo numérico entre hombres y mujeres, lo que aleja de una manera grave y absoluta del supuesto propósito de mejorar la administración de la justicia que al a par de las Fiscalías, tanto General de la Republica que actualmente la encabeza un personaje de una publica y reconocida inmoralidad, y de los estados que también son impuestos por los ejecutivos con una complacencia injustificada e inmoral por parte de las legislaturas locales. Pero que aunado a todo lo anterior hay que tomar en consideración la escasa cantidad de casillas electorales que una gran cantidad de la población, por razones de tiempo, dinero y distancia no podrán acudir a emitir su voto el día de la elección, votación que será receptada por el personal designado por el Instituto Electoral en cada casilla en donde no habrá representantes de los aspirantes o candidatos a los cargos de elección popular y que no es cierto como mendazmente lo dice la señora presidente, según lo dice textualmente el articulo 80 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos esa es la denominación de su cargo aunque ella se diga presidenta, toda vez que el arbitrario Instituto Nacional Electoral será quien haga el computo de cada casilla y no los integrantes de estas, lo que les permitirá y seguro estoy, de que la lista que ya tienen integrada como Ministros de la Corte, Magistrados Electorales, Magistrados de Circuito, Jueces de Distrito del Poder Judicial Federal lo que de seguro el partido en el poder ya tiene designados, pudiéndose haber ahorrado semejante derroche humano y material como sucedió con la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que solo fue una farsa convocar para la elección de una persona capaz, eficiente, honrable y que de espectacular ridículo de la Cámara de Senadores solamente acataron el mandamiento del ex presidente López Obrador. Ya basta de falta de respeto al tan llevado y traído pueblo de México.
Guadalajara, Jalisco.
Dr. Luis Octavio Cotero Bernal.
