La profecía de Thiaoouba
Son más las preguntas que se tienen y pocas las respuestas que se entregan en las diversas conversaciones y debates que se celebran dentro de la temática del misterio. Estas evidencias que se tienen y que muestran sus protagonistas nunca han satisfecho a todos por ser extraordinarias y debatibles; lo único que queda es el relato de la experiencia que comúnmente se inmortaliza en un libro y ahora en contenidos audiovisuales para las diversas redes sociales.
En mi experiencia con estos temas, existen libros que se están olvidando por el paso del tiempo y que no son muy comunes en las redes sociales. El riesgo de que se olviden sus relatos es mayor cuando una generación los olvida. La importancia de este libro radica en el relato entregado por Michel Desmarquet, en su libro: La profecía de Thiaoouba: El planeta dorado. (Addución al noveno planeta).
Michel nació en 1931 en Normandía, al norte de Francia. En su adolescencia y en contra de su familia, se enlistó en el ejército francés, que lo llevó a prestar sus servicios en tierras africanas, donde adquirió conocimientos en agricultura que rápidamente le permitieron crecer como persona. Él llegó a Australia con su primera esposa y fue testigo de un encuentro extraordinario con Thao, un ser de 2.90 metros y apariencia de mujer, que durante el viaje se convirtió en su mentor.
Este encuentro extraordinario sucedió una noche de junio de 1987, relata Michel en su libro, y lo cuenta de la siguiente manera: «Sentí la necesidad de despertarme, vestirme, dejar una nota a mi esposa que decía: «No te preocupes, vendré en 10 días».
Michel relata que Thao lo llevó al planeta Thiaoouba a bordo de una nave espacial de 80 metros de diámetro, que, según sus dichos, funcionaba gracias a la antigravedad. Pero no solo fue a ese planeta, sino a otros planetas similares al nuestro, y convivió con otros seres que tienen los mismos problemas sociales que nosotros.
Michel murió en Vietnam en el año 2018 y el doctor Tom Chalko se encargó de difundir su mensaje a través de la página thiaoouba.com, donde podrás leer más sobre el tema y descargar el libro en español.
Lo que nos unió para tener esa entrevista fue que los dos leímos el mismo libro: La profecía de Thiaoouba. Para mí, fue el primer libro que leí con un relato de abducción y visita a otros mundos que posteriormente me hicieron estudiar ciencias políticas para entender cómo se organizaba la sociedad y el porqué de los problemas sociales de nuestro tiempo.
Pero, vamos al grano: «El planeta que pereció». La ciencia no ha desvelado todos los misterios aún y los habitantes de Thiaoouba le dieron a Michel la llave de los misterios, como lo relata en la página 65: «Debes saber que el patrón del universo dicta que nueve planetas giren alrededor de su sol. También que esos soles giren alrededor de un sol más grande, el cual es el centro de los nueve soles y de sus respectivos nueve planetas. Y así sigue hasta el centro del universo, hasta donde se originó la explosión que es referida en inglés como el Big Bang.
«No obstante ciertos accidentes ocurriran y algunas veces algunos planetas desaparecerán del sistema solar, pero con el tiempo, el sistema solar revertira y basara su estructura de nuevo en el numero nueve.»
Como podrás ver en la entrevista, un niño de 15 años fue llevado por tres seres azules a recordar un evento pasado en donde un planeta del sistema solar se destruyó. Esta idea fue la que nos unió en esta conversación publicada por discurso público y que se la dividió en tres partes y que solo la primera parte ha sido liberada.
Michel, relata en su libro sus experiencias al viajar en el cosmos y visitar un planeta extrasolar de novena categoria. Donde Thao le explicó diversos temas que van desde la vida de Jesús hasta temas científicos como la gravedad y el calentamiento global.
En el planeta de Thiaoouba, uno de los tres planetas más evolucionados de esta galaxia, le explicaron a Michel que también existen nueve «Yo superior» conectados a nosotros y también a planetas que abarcan de la categoría uno a la categoría nueve, conectados con la evolución que va teniendo nuestro «Yo superior», nuestra alma, y que el único objetivo es fusionarnos con el todo, con Dios, con el Gran Espíritu.
Le explicaron a Michel que nuestro yo superior solo puede enriquecerse con experiencias espirituales y que debemos dejar el materialismo, dejar el planeta del dolor. Siendo este el mensaje principal, debemos nutrir el espíritu.
«El mensaje de Thiaoouba a la humanidad en la Tierra es que el hombre existe físicamente con el único propósito de desarrollarse espiritualmente… La tecnología material, sin conocimiento espiritual, nos conduce a una inevitable catástrofe global en la Tierra. La tecnología debería CONTRIBUIR al desarrollo espiritual y no debería utilizarse (como se utiliza hoy) para esclavizar a las personas dentro de un sistema monetario y un mundo materialista que, de todos modos, son temporales».
Uno de los enigmas de este libro es el siguiente:
Se extinguieron cuando una de las dos lunas más pequeñas colisionó con la Tierra hace unos 5 millones de años, causando una catástrofe global, un diluvio, etc. La Tierra tuvo dos lunas más pequeñas antes de la que tenemos ahora. ¿Por qué preguntas sobre los dinosaurios? Son las personas las que pronto se extinguirán en la Tierra.
Esta información es conocida en los pasillos del misterio, pero conocida por muy poca gente, ya que se encuentran estos relatos en los libros más antiguos de la tierra, las rocas y cuevas petrificadas.
La mayoría de la gente en la Tierra está completamente esclavizada por el sistema monetario (por ejemplo, al aceptar un trabajo y un préstamo). Pagan intereses toda la vida, y jamás se les ocurrirá que, al hacerlo, contribuyen a consolidar el mismo sistema que los esclaviza.
Unos pocos individuos (unas 12 familias) controlan todo el sistema monetario de la Tierra. La mayoría de la gente ni siquiera sabe quiénes son; se esconden tras los bancos que poseen. Consiguieron convencer a la mayoría de la gente de que ganar dinero es el objetivo final de la vida.
Regalan dólares para que la gente los ayude, compita, luche por ellos, dispuestos a matar e incluso a iniciar una guerra. También prestan dinero a los gobiernos, y como resultado, cada persona y cada país se convierte en una marioneta controlada por el dólar. Adivina quién se beneficia más.
Fuente: thiaoouba.com
Como saben, queridos amigos, el dinero es parte del sistema y nos esclaviza o nos libera.
